“El secreto de la felicidad está en creer en uno mismo”
(Marco Aurelio)

¿Si te preguntaran “tú quién eres”, qué responderías?
Pregunta complicada, pero probablemente sea la pregunta más importante a la que debas responder en tu vida. El éxito, la realización personal, las excelentes relaciones con los demás, el sentido de la vida, y la felicidad al final depende -en último término- de la respuesta que le des a esta pregunta.

¿Te conoces a ti mismo?

La mayoría de nosotros damos por obvia la respuesta. Pero si realmente nos conociéramos a nosotros mismos  ¿por qué nos enfadamos, nos entristecemos, nos frustramos, dudamos, tenemos miedos y conflictos, nos sentimos vacíos…?  ¿por qué no sacamos el máximo potencial de nosotros mismos, hacemos brillar nuestras virtudes, damos lo mejor de nosotros a los demás, estamos plenamente satisfechos con nosotros mismos, tenemos una autoestima al 100%? ¿por qué no vivimos la vida en paz, equilibrio y plenitud?

Conócete a ti mismo

La clave, como estaba escrita en el frontispicio del Oráculo de Delfos «Gnosti te auton», conócete a ti mismo.

Lo que implican estas palabras es: antes de hacer cualquier otra pregunta -antes de preguntarte mil por qués- planteate la pregunta más fundamental, más importante de tu vida: ¿quién soy yo?

Las personas más equilibradas, exitosas y felices, tienen en común que han realizado un importante trabajo interior para conocerse a sí mismas, ¿y cómo lo han hecho? Pues lo primero de todo, dejando de identificarse con su mente, con su “personaje”, con sus pensamientos negativos, para empezar a resolver todo aquello que las limitaba y transformar sus defectos en virtudes.

Precisamente es esto lo que trabajamos en el curso Experto en Eneagrama: a descubrirnos, conocer nuestra personalidad y sacar el poder real que todos llevamos dentro, la fuerza de nuestra esencia verdadera.

El único camino a la paz interior es a través de la consciencia de lo que realmente somos y de lo que podemos llegar a ser. Nadie puede creer en alguien a quien no conoce y en quien no confía. Sólo podremos creer en nosotros mismos si sabemos quiénes somos.