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[vc_row type=»in_container» bg_position=»left top» bg_repeat=»no-repeat» scene_position=»center» text_color=»dark» text_align=»left»][vc_column width=»3/4″][vc_column_text]– “Yo sé quién soy… y sé qué puedo ser”, dijo Don Quijote.

Cervantes fue un tipo muy sabio: conocía bien al ser humano. El Quijote de la Mancha es una extraordinaria representación de los autoengaños que vivimos las personas. La mente soñadora y surrealista del Quijote no es muy diferente a la del resto de nosotros: creemos que somos de una manera que muchas veces difiere enormemente de la realidad.

Para esto sirve el autoconocimiento: darnos cuenta de cómo somos para no autoengañarnos e ir como Quijotes por la vida, y tener mucho más autocontrol de nosotros mismos.[/vc_column_text][divider line_type=»No Line» custom_height=»30″][image_with_animation image_url=»13219″ alignment=»center» animation=»Fade In» img_link_target=»_self»][divider line_type=»No Line» custom_height=»30″][vc_column_text]EL AUTOCONOCIMIENTO Y LA INTELIGENCIA EMOCIONAL

El autoconocimiento es la base de la Inteligencia Emocional. Howard Gardner explica que la Inteligencia Emocional tiene dos vertientes, la Inteligencia Intrapersonal y la Inteligencia Interpersonal.

La Inteligencia Intrapersonal es la capacidad de autoanalizarnos y entender cómo somos, cómo son nuestros procesos de pensamiento, nuestras emociones, cómo reaccionamos, cuáles son nuestros defectos y nuestras virtudes.

Y la Inteligencia Interpersonal -también llamada Inteligencia Social o Relacional- es la capacidad que tenemos para entender la forma de ser de los demás, que es el fundamento de la empatía y las habilidades sociales.

Así pues, la Inteligencia Emocional es la habilidad del autocontrol de nuestras propias emociones y la habilidad de empatizar o comprender las emociones de los demás. Y la buena noticia es que el autocontrol es una habilidad que se puede entrenar, ¿cómo? pues aprendiendo a gestionar bien nuestras emociones y que no sean las emociones las que nos dominen. Veamos a continuación un ejemplo de cómo trabajar el propio autocontrol.[/vc_column_text][divider line_type=»No Line» custom_height=»30″][image_with_animation image_url=»13221″ alignment=»center» animation=»Fade In» img_link_target=»_self»][divider line_type=»No Line» custom_height=»30″][vc_column_text]EL AUTOCONTROL y LA DETECCIÓN DE LOS “PUNTOS CALIENTES»

Si queremos trabajar nuestro desarrollo personal tenemos que empezar por identificar las áreas de mejora de nuestros comportamientos, y para ello podemos empezar identificando las situaciones psicológicas ó puntos calientes donde nos estresamos y perdemos el control. Se llaman “puntos calientes” porque son los botones que nos activan reacciones automáticas. Son como los disparadores automáticos de emociones excesivas. Son emociones “calientes” porque de repente pueden estallar como un volcán.

En la medida que entendemos el funcionamiento de una máquina, más control tendremos sobre su funcionamiento. Exactamente igual sucede con nuestra forma de ser: en la medida que nos conocemos mejor, mayor capacidad de autocontrol tendremos de nuestros pensamientos, emociones y comportamientos.

La moderna neurociencia y la epistemología de la personalidad (el Eneagrama) demuestran que nuestro comportamiento no es generado por rasgos generales estables que coherentemente se expresan siempre igual en diversas situaciones, sino que dependiendo del contexto y nuestra percepción de la situación, reaccionaremos de una manera diferente.

Esto quiere decir que una persona a la que consideramos “miedosa” (por ejemplo, una persona tipo 6 del eneagrama) será discriminativamente miedosa en unas situaciones, pero en otras no. De hecho, todos conocemos a personas que tienen miedos en algunas circunstancias (agorafobia, fobia social, fobia a coger el aviones, fobia a la oscuridad) sin embargo en otras situaciones son increíblemente valientes y arriesgadas (hacen alpinismo, trabajan como policías o bomberos, se lanzan al mar para salvar a una persona que se está ahogando…).

Así pues, si queremos comprendernos a nosotros mismos y trabajar nuestro desarrollo personal, tenemos que dejar de generalizar y evitar ponernos “etiquetas” como: “soy inseguro”, “soy agresivo”, “soy muy rígido”, “soy perezoso»“soy depresivo”, y empezar a cambiar nuestro lenguaje, siendo más objetivos y precisos, hablando en términos de comportamientos específicos: -“tengo miedos en ciertas situaciones”, “es en estos momentos cuando me suelo enfadar”, “ante el comportamiento de ciertas personas me pongo rígido“, “cuando no tengo estímulos motivantes me vuelvo muy pasivo”, “hay cosas que me hacen entristecer”.[/vc_column_text][divider line_type=»No Line» custom_height=»30″][image_with_animation image_url=»13224″ alignment=»center» animation=»Fade In» img_link_target=»_self»][divider line_type=»No Line» custom_height=»30″][vc_column_text]LOS PATRONES SI-ENTONCES

Cuando llevamos emociones abstractas a situaciones más concretas y específicas las podemos controlar mejor. Y para esto podemos empezar identificado los PATRONES “SI-ENTONCES” de nuestro comportamiento, porque son los que revelan los PUNTOS CALIENTES donde reaccionamos de manera descontrolada.

Este ejercicio lo llevé a cabo con un consultante llamado Antonio que se sentía mal consigo mismo porque se consideraba muy “agresivo”. Se enfadaba mucho con su mujer, gritaba a sus hijos, se enfrentaba con sus compañeros del trabajo y hasta discutía con los camareros de los restaurantes. El hombre se sentía mal porque sus “explosiones agresivas” le estaban causando graves problemas en sus relaciones.

Bien, lo primero que hice con Antonio fue tranquilizarle y preguntarle en qué situaciones había excepciones, es decir, cuándo no se comportaba agresivamente e incluso reaccionaba de manera pacífica y paciente. Y descubrimos que en realidad este hombre solía ser muy amable casi todo el tiempo: era paciente ante la hiperactividad de sus hijos, también era muy servicial cuando su mujer y sus compañeros de trabajo tenían alguna necesidad, e incluso se comportaba de manera respetuosa en los restaurantes cuando tenía que esperar los retrasos de los camareros en traer la comida. En realidad, este hombre era una buena persona pero que tenía ciertos “puntos calientes” que le hacían perder el control de sí mismo y era cuando se volvía momentáneamente violento.

Entonces fue cuando pasamos a identificar las situaciones que activaban su agresividad, y encontramos estos patrones:

– Si su mujer le corregía su comportamiento delante de los niños, entonces él reaccionaba gritando.
– Si algún compañero de trabajo contradecía sus opiniones en público, entonces él atacaba agresivamente.
– Si se sentía ignorado por una camarero que no le mostraba interés, entonces él montaba un follón en el restaurante.

Así pues, encontramos un patrón común en situaciones muy diferentes: si sentía que alguien le faltaba el respeto, entonces era cuando reaccionaba violentamente. El origen de sus enfados era cuando sentía que perdía autoridad y poder delante de los demás. En el resto de las situaciones de su vida, en general era un hombre bastante amable y pacífico. El patrón problemático de la agresividad de Antonio aparecía sólo cuando sentía que perdía públicamente su autoridad.[/vc_column_text][divider line_type=»No Line» custom_height=»30″][image_with_animation image_url=»13225″ alignment=»center» animation=»Fade In» img_link_target=»_self»][divider line_type=»No Line» custom_height=»20″][vc_column_text]LA INTELIGENCIA EMOCIONAL PARA LA REPROGRAMACIÓN DE CONDUCTAS

¿Qué hicimos entonces? Utilizar la Inteligencia Emocional para mejorar su autocontrol, ¿cómo? ayudando a Antonio a reprogramar la forma de entender cómo los demás “le faltaban el respeto a su autoridad y cómo sentía que perdía su poder”.

– Querido amigo Antonio, entiendo que en esos momentos donde sientes que te contradicen públicamente reacciones agresivamente para defender tu autoridad. Sin embargo, reaccionando excesivamente en vez de conseguir más respeto y poder, lo pierdes. Las formas te hacen perder la razón. A lo mejor en el momento logras imponerte con la violencia, pero después lo único que consigues es que los demás eviten tratar contigo y te acaben ignorando. Y de esta manera pierdes todavía más tu autoridad y tu poder de influencia en los demás. Por lo tanto, ¿no crees que si controlaras mejor esos puntos calientes, y en vez de enfadarte cuando te llevaran la contraria te tranquilizaras, serías más capaz de responder con serenidad? Puesto que estando sereno serías más capaz de acceder a tus recursos internos y encontrarías una manera más sutil e ingeniosa de hacer valer tus opiniones, logrando así todavía mayor autoridad y respeto de los demás. Es decir, que en vez de perder poder reaccionando violentamente, serenándote podrías responder de una mejor manera que te haría ganar todavía más poder.

Nota: Antonio era una personalidad tipo «8 Sexual”, en el Eneagrama el 8 sexual es el tipo de personalidad más vehemente de todos. Es el tipo de personalidad que busca sentirse poderoso y transmitir a los demás que tiene ese poder. (Antonio no es su nombre real, pero por motivos de privacidad lo hemos cambiado).

A continuación, lo que hice con a este hombre fue animarle a llevar un diario de trabajo personal, donde hiciera un seguimiento de todas las situaciones específicas que activaban sus “puntos calientes”, los momentos que desencadenaban sus reacciones explosivas.

Conclusión, ¿Quieres conseguir más autocontrol? pues lo primero de todo ponte a identificar los momentos y situaciones que activan tus patrones “SI-ENTONCES” que desencadenan las reacciones que quieres modificar. Una vez identificados estos patrones reactivos, estarás en condiciones de reprogramarlos, dándoles otro significado y buscando una manera más adaptativa de actuar.[/vc_column_text][divider line_type=»No Line» custom_height=»40″][vc_column_text]Alberto Peña Chavarino


Bibliografía recomendada:
Awareness to Action, Mario Sikora[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

Cada uno somos como somos.

Y está bien que cada uno sea como es.

Porque la clave para capitanear bien nuestra vida es potenciar el lado positivo de nuestra forma de ser: encontrar nuestros talentos y virtudes y saber cómo sacar lo mejor de ellos.

Y la psicología lo ha demostrado: las personas que tienen éxito en su vida es porque han sabido adaptarse a los diferentes entornos sociales y profesionales desarrollando sus mejores cualidades.

Pero, ¿y cuándo surgen los problemas?

Nuestros problemas generalmente aparecen cuando «exageramos» nuestra forma de ser, o dicho de otra manera, cuando llevamos al exceso ciertas tendencias de nuestra personalidad.

Por este motivo necesitamos estar muy atentos de los excesos de nuestro comportamiento, para no generarnos problemas, conflictos, sufrimientos y errores a nosotros mismos y a los demás. Y la mejor manera de comprender nuestros «excesos» es analizar detenidamente cuáles son nuestras tendencias de conducta y descubrir los patrones en los que solemos caer constantemente.

Poniendo un ejemplo con el Eneagrama:

«Javier es una persona tipo 6, y su forma de ser le lleva a buscar la seguridad. En su lado bueno, cuando Javier está equilibrado, buscar la seguridad le hace ser una persona prudente y precavida, conseguir un trabajo y vivir en un ambiente seguro. Javier es un gran padre: siempre está cuidando de evitar cualquier peligro a sus hijos. Y en el trabajo, Javier se esfuerza por dar la talla y ser responsable. Y con su mujer, Javier es servicial, comprensivo y cariñoso. Javier siempre está pendiente de que su familia esté segura y tenga todo lo necesario para el futuro.

Sin embargo, cuando Javier se estresa, exagera su necesidad de seguridad, aparece todo tipo de miedos y preocupaciones. Es en ese momento cuando el «exceso de su forma de ser» empieza a hacer daño: se vuelve demasiado temeroso, intenta controlarlo todo, se pone ansioso y pierde el control. Momentáneamente su cabeza se llena de fantasmas de posibles peligros futuros. Esos «momentos de descontrol» aparecen en diversas situaciones: de repente, un día en su trabajo empieza a quejarse y a no fiarse de algunos de sus compañeros. Otro día, se pone tenso e intenta sobreproteger a sus hijos  (-¡Cuidado con lo que hacéis!), consiguiendo nada más que meterles miedos innecesarios. Y otro día entra en bronca con su mujer: hay que tomar una decisión difícil, entonces Javier se pone nervioso, empieza a dudar, aturullarse y perder los nervios. Ante este bloqueo se enfada, y Javier siente el enfado de su mujer como una falta de empatía. Javier, su búsqueda de seguridad llevada al extremo, le hace sentirse amenazado y reaccionar desproporcionadamente: termina gritando, poniéndose a la defensiva y cerrándose en sí mismo.»

El Javier equilibrado no tiene nada que ver con el Javier estresado. Son la misma persona, pero dependiendo de cómo gestione sus estados internos en relación a la seguridad, se comportará de formas completamente diferentes.

Y aquí aparece lo que se llama el «Efecto Foco» (sesgos cognitivos), que es la tendencia que tenemos en enfocarnos en ciertos aspectos y pasar por alto todo lo demás. Y generalmente nuestra atención se dirige hacia aquellas cosas a las que nuestro cerebro está más sensibilizado.

EL ENEAGRAMA DE LOS 9 TIPOS DE PERSONALIDAD
Y LA TEORÍA DE LAS INTELIGENCIAS MÚLTIPLES

Howard Gardner, Daniel Goleman y otros muchos psicólogos estudiosos de la neurociencia han demostrado que cada uno de nosotros tenemos una inteligencia dominante que nos hace dirigir nuestra atención a esas áreas. De manera similar, con el Eneagrama se podría llegar a demostrar que cada uno de nosotros tenemos una tendencia de personalidad o estrategia de conducta dominante que nos enfoca en un particular esfuerzo y búsqueda constante.

En este vídeo de Howard Garder explica muy bien cómo un niño con Inteligencia Físico-Corporal va a tener cualidades muy diferentes a otro niño con Inteligencia Musical. Y ninguno es más listo o tonto que el otro. Son diferentes. Y en la medida que cada uno de ellos sepa gestionar sus inteligencias sabrá cómo adaptarse mejor a los diferentes entornos sociales, profesionales y afectivos.

Por  poner un ejemplo, el niño con Inteligencia Físico-Corporal tendrá mayor probabilidad de éxito si dirige su carrera profesional en el ámbito deportivo, y el niño con Inteligencia Linguística podrá ser muy competente en el ámbito del periodismo. Esto también significa, que conocer nuestras Inteligencias menos desarrolladas nos ayuda a decidir si nos merece la pena dedicar esfuerzo en mejorarlas o, por el contrario, delegar ciertas tareas que no se nos dan bien. Y otra reflexión interesante es que conocer nuestra «Inteligencia Dominante» nos ayudaría a ser conscientes de cuándo la estamos utilizando en exceso y cómo nos puede llegar a causar problemas. Poniendo un ejemplo arquetípico, sería el caso de un niño con una gran «Inteligencia Matemática» que se pasa toda su juventud estudiando y desatiende sus amistades.

Aquí están los 8 tipos de inteligencias de Howard Gardner: Al igual que sucede con la «Teoría de las Inteligencias Múltiples», el Eneagrama nos muestra una teoría de los «Diferentes tipos de Personalidad». Y conocer nuestra tendencia dominante de personalidad nos ayudaría a tener mayor control sobre nosotros mismos.

Según la teoría del Eneagrama, nuestros sesgos cognitivos provienen de nuestra personalidad. Es decir, cada uno de nosotros tenemos una estrategia dominante que sesga nuestros pensamientos, sentimientos y conductas en la búsqueda de un objetivo. Y este esfuerzo inconsciente hace que de manera automática enfoquemos nuestra atención a ciertos aspectos e ignoremos otros.

Según mi amigo y profesor Mario Sikora, las 9 estrategias de los 9 tipos de personalidad serían estas:

  1. El tipo 1, «se enfoca» en ser perfecto.
  2. El tipo 2, «se enfoca» en conectar.
  3. El tipo 3, «se enfoca» en destacar.
  4. El tipo 4, «se enfoca» en ser único.
  5. El tipo 5, «se enfoca» en distanciarse emocionalmente.
  6. El tipo 6, «se enfoca» en estar seguro.
  7. El tipo 7, «se enfoca» en estar satisfecho.
  8. El tipo 8, «se enfoca» en ser poderoso.
  9. El tipo 9, «se enfoca» en estar en paz.

No hay nada malo en que cada tipo de personalidad valore su propia búsqueda y se enfoque en su estrategia, siempre y cuando lo haga de forma adaptativa. Los problemas aparecen cuando cada uno de nosotros nos excedemos en nuestra estrategia, y nos obsesionamos con lograr nuestro objetivo.

Lo que sucede a nivel neurológico cuando nos estresamos, es que aparece el fenómeno llamado «sesgo de confirmación»: nos autoengañamos y justificamos nuestro comportamiento creyendo que estamos haciendo las cosas bien, cuando en realidad, visto desde fuera, nos estamos equivocando.

Veamos cómo son las estrategias de cada uno de los 9 tipos de personalidad y cómo pasan de ser positivas a negativas según nuestro nivel de conciencia en ellas:

perfeccion 11. Ser perfecto, en su lado positivo significa querer hacer las cosas bien, evitar el error, no equivocarse, ser moral, íntegro, organizado y ver las cosas con claridad. Los 1 se esfuerzan en ser personas precisas, responsables y de vivir de acuerdo a elevados ideales, valores y principios.

Sin embargo, en su lado negativo, significa obsesionarse con hacer las cosas «a su manera», los UNOS en estado de estrés, tienen miedo de perder su idea de perfección, así que se vuelven rígidos, malhumorados, argumentativos, criticones e intolerantes. Aunque ellos no lo verán así, puesto que se autoengañan creyendo que – «sólo estoy intentando hacer las cosas bien y que la gente vea las cosas con claridad para que no se equivoque»


conexion2. Conectar
, en su lado positivo significa en apoyar a los demás a conseguir sus éxitos y en cuidar las necesidades de los demás, de manera que el DOS consigue sostener a las personas y mantener buenas relaciones. Los doses en su mejor estado aportan a sus relaciones cariño, amor, alegría, diversión y muchas emociones positivas.

Sin embargo, en su lado negativo, conectar en exceso significa «manipular», los DOS en estado de estrés mantienen atadas a las personas hacia sí mismos. Al tener miedo de perder la conexión, manipulan emocionalmente a las personas de su alrededor, modificándoles su estilo de vida a los propios intereses del DOS. Aunque ellos no lo verán así, puesto que se autoengañan creyendo que – «sólo estoy intentando que los demás hagan lo que yo sé que es bueno para ellos»

3. Destacar, en su lado positivo significa esforzarse por ser la mejor versión de uno mismo. Los 3 desean destacar, tener éxito, avanzar, evolucionar y progresar en la vida. Cuando buscan destacar de manera equilibrada, los 3 dan un gran ejemplo de autosuperación. Los 3 nos inspiran con su ejemplo y nos motivan a que también queramos ser mejores.

Sin embargo, en su lado negativo, cuando esta búsqueda de «destacar» se vuelve excesiva, casi patológica, los 3 se enfocan demasiado en sí mismos, y empiezan a parecer vanidosos, egocentristas, aprovechados y falsos. Pueden volverse «trepas»: querer conseguir éxitos rápidamente para conseguir el aprecio, el aplauso y la valoración de los demás. Dejando de lado a otras personas e incluso pasando por encima de ellas. Aunque ellos no lo verán así, puesto que se autoengañan creendo que – «sólo estoy intentando hacer lo mejor que sé hacer»

Ser-diferente4. Ser único, en su lado positivo significa esforzarse por hacer cosas creativas, únicas y especiales que aportan emociones, color y novedad a sus vidas, a los demás y al mundo. Los 4, en su deseo de ser únicos, son personas con mucha personalidad y pasión por conocerse y «sofisticarse» a sí mismos. Y esa facultad de introspección les crea una gran capacidad emocional, empática, artística, científica, cultural y humanista. Los 4 nos enseñan con su ejemplo a evolucionar, a ver las cosas de manera diferente, a renovar las cosas e ideas viejas.

Sin embargo, en su lado negativo, esta búsqueda de «ser único» se puede vuelve excesiva, y es cuando los 4 empiezan a ser raros, estrambóticos, inadaptados sociales, egocentristas y caprichosos. Se centran tanto en sí mismos que pierden el sentido de la realidad. Aunque en esos momentos de «exceso», no verán así su realidad, por lo que se autoengañarán creyendo: – «soy alguien único y nadie sabe entender mis sentimientos ni valorar lo especial que soy»

5-observar5. Distanciarse emocionalmente, en su lado positivo significa crear un tiempo y un espacio para poder tomar perspectiva de las cosas y los acontecimientos. El distanciamiento les ayuda a tomar objetividad sobre las cosas. Este distanciamiento es positivo a la hora de tomar decisiones, recargar las «pilas emocionales», tomarse tiempo para uno mismo y dedicarlo en los propios intereses. 

Sin embargo, en su lado negativo, el distanciamiento llevado al exceso se convierte en desapego y aislamiento. De esa manera los 5 pueden parecer egoístas con su tiempo y sus recursos. Se desligan de los conflictos, y evitan tomar parte activa en situaciones sociales donde deberían dar la talla.  Aunque ellos se engañarán en esos momentos de «avaricia con su tiempo y consigo mismo», y no lo verán así. Se autoconvencerán pensando: – «Lo mejor que puedo hacer para solucionar los problemas es mantenerme al margen y tomarme tiempo para mi» 

precaucion6. Estar seguro, en su lado positivo significa evitar riesgos innecesarios, prever los posibles peligros y crear un entorno social, familiar y laboral estable. Los 6 quieren confiar en sí mismos, tener certezas en sus pensamientos y decisiones. También se esfuerzan en crear lazos personales fiables, estabilidad económica y una carrera profesional predecible. Ser fieles a sus valores les da un sólido sentido de seguridad e identidad, convirtiéndose así en defensores de sus ideales.
Sin embargo, en su lado negativo, el exceso de seguridad se convierte en ansiedad. Y la ansiedad les hace tener conductas imprevisibles y paradójicas: reacciones de miedo u odio, defensa y ataque, exceso ingenuidad o exceso de escepticismo, etc. En los momentos de ansiedad pierden el control de sí mismos, pero ellos se autonegañan pensando: – «Hay que mantener la guardia, nunca sabes qué puede pasar…»

7 estimulado7. Estar estimulado, en su lado positivo significa la búsqueda de algo distinto y apasionante: ser creativo, original, descubrir cosas nuevas, apasionarse por aprender y experimentar diferentes emociones, conocimientos y sensaciones. Los 7 en su mejor estado son muy productivos, alegres, enérgicos y tienen muchas iniciativas. Los 7 hacen que la vida sea emocionante, manteniendo el entusiasmo y la alegría de vivir.

Sin embargo, en su lado negativo, cuando exageran esta búsqueda, la estrategia de estar estimulado se convierte en una necesidad imperiosa de estar satisfecho constantemente. Los 7 empiezan a dispersarse y su cabeza busca constantemente nuevas estimulaciones. Esto les puede llevar a parecer irresponsables, a evitar el conflicto y dispersar su atención constantemente. Creando así un gran problema de concentración y eficacia en su vida personal, y gran frustración en sus relaciones. Aunque ellos no lo verán así, los 7 se autoengañan creyendo: – «Creo que es importante vivir la vida al máximo en todo momento»

poder38. Ser poderoso, en su lado positivo significa ser fuerte, tirar para adelante, tomar el control de las situaciones, tener la iniciativa, superar los obstáculos que haya en el camino hasta conseguir lo se se quiere. Los 8 son personas asertivas, tienen las ideas claras de lo que quieren, les gusta adquirir el liderazgo de las situaciones, son personas enérgicas y magnánimos protectores de los suyos.
Sin embargo, en su lado negativo, cuando exageran esta búsqueda de poder, ser poderoso se convierte en ser impositivo, mandón, intimidador, controlador y tirano. Cuando los 8 pierden el control, explotan como volcanes en erupción. Y son las personas de alrededor las que se sufren la presión de sus estallidos de cólera. Aunque ellos no se darán cuenta de esta vehemencia y deseo de control, y se autoengañarán creyendo: – “Yo lo único que quiero es que la gente haga las cosas bien y quien no, que tenga lo que se merece»
.
Man Spreading Arms in Wind9. Estar en paz, en su lado positivo los 9 quieren que todo alrededor suyo vaya bien. Para ello se esfuerzan en que estén las cosas en calma, haya armonía, consenso y equilibrio. Los 9, con su enorme estabilidad interna, logran que todos se sientan incluidos cuando están alrededor suyo. Los 9 pueden ser líderes bondadosos a los que todo el mundo quiere y se fía de ellos.
Sin embargo, en su lado negativo, cuando los 9 exageran esta búsqueda de paz, se convierte en pasividad. Los 9 empiezan a evitar los conflictos y los problemas, se quedan sin energía, se “empanan”. Es como que se ponen a vivir en ralentí, en piloto automático, perdiendo la conciencia de las cosas que suceden a su alrededor.
Aunque ellos no se darán cuenta de estos momentos en los que pierden energía y se quedan “desconectados”, y se autoengañarán creyendo: – “Yo lo que quiero es estar tranquilo»

 


Bibliografía recomendada:
«Inteligencias Múltiples», de Howard Gardner
«Awareness to Action», de Mario Sikora

[vc_row type=»in_container» bg_position=»left top» bg_repeat=»no-repeat» scene_position=»center» text_color=»dark» text_align=»left»][vc_column width=»3/4″][vc_column_text]Una historia de transformación:
LA HISTORIA DE SHAKA SENGHOR.

En 1991, Shaka Senghor disparó y mató a un hombre. Según Shaka “Yo era un joven de 18 años vendedor de drogas con un temperamento débil y una pistola semiautomática”.

Fue encarcelado durante 20 años. Toda su historia podría haberse terminado ahí.

Podría haber caído en la ira, el rencor, la frustración, el victimismo, la evitación de toda responsabilidad, y en culpar a la sociedad y a los demás de todos sus males.

Sin embargo, durante sus 20 años en la cárcel, Shaka dio un cambio de conciencia, y empezó a ver su realidad de forma diferente. Entendió su pasado, aceptó su presente, y pudo visualizar un futuro mejor cuando saliera de la cárcel, ya con casi 40 años.

Cuando salió de la cárcel se puso a estudiar en la universidad una carrera técnica, consiguió un trabajo en una empresa y actualmente es profesor universitario.[/vc_column_text][divider line_type=»No Line» custom_height=»40″][image_with_animation image_url=»12697″ alignment=»center» animation=»Fade In» img_link_target=»_blank» img_link=»http://www.ted.com/talks/shaka_senghor_why_your_worst_deeds_don_t_define_you?language=es»][divider line_type=»No Line» custom_height=»20″][vc_column_text]1º Tomar conciencia.

De las 3 claves que ayudaron a Shaka a cambiar, la primera fue darse cuenta, es decir, tomó conciencia de su realidad, reconoció (re-conocer, volver a conocer) sus errores. Se dio cuenta que había dañado a otras personas, y también reconoció que se había hecho daño a sí mismo.[/vc_column_text][divider line_type=»No Line» custom_height=»20″][image_with_animation image_url=»12696″ alignment=»center» animation=»Fade In» img_link_target=»_self»][divider line_type=»No Line» custom_height=»20″][vc_column_text]2º aceptar la realidad

La segunda clave fue el perdón. Pidió perdón a los familiares del hombre al que había matado (y ellos también le perdonaron, incluso cuando no tenía expectativas de que le fueran a perdonar). Pidió perdón porque se dio cuenta que eso era hacer lo correcto. Y también tuvo que perdonarse a sí mismo, para permitirse transformarse (como el gusano en mariposa) y cambiar.[/vc_column_text][divider line_type=»No Line» custom_height=»20″][image_with_animation image_url=»12700″ alignment=»center» animation=»Fade In» img_link_target=»_self»][divider line_type=»No Line» custom_height=»20″][vc_column_text]3º reconciliarse y cambiar

Y la tercera clave de su transformación fue reconciliarse consigo mismo y con el mundo. Para ello tuvo que redimirse, decidir cambiar y ponerse manos a la obra a reparar sus errores. Y una de las cosas que hizo fue ponerse a hacer voluntariado en su comunidad acompañando a jóvenes en riesgo de exclusión social, de manera que pudiera ayudarles a evitar que fueran por el mal camino por el que él mismo tuvo que sufrir.[/vc_column_text][divider line_type=»No Line» custom_height=»20″][image_with_animation image_url=»12695″ alignment=»center» animation=»Fade In» img_link_target=»_self»][divider line_type=»No Line» custom_height=»30″][vc_column_text]Alberto Peña Chavarino


Bibliografía recomendada:
Shaka Senghor[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]