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[vc_row type=”in_container” bg_position=”left top” bg_repeat=”no-repeat” scene_position=”center” text_color=”dark” text_align=”left”][vc_column width=”2/3″][vc_column_text]Ayer estaba pasándolo muy bien hablando con mi padre mientras tomábamos una caña en un bar en Burgos, y en la conversación llegamos a la misma conclusión:

“la única manera de convencer a alguien de algo es que esa persona te vea como una autoridad”.

Mi padre es médico y esto es algo que ha visto claro durante todos sus años de profesión: un paciente hará caso a su médico sólo si le ve como una autoridad. Un paciente sólo llevará a cabo el tratamiento que le propone su médico si confía en él, si se fía de su capacidad, de su carácter y de su buena intención.

Un hijo hará caso a su padre o madre sólo si les ve como a una autoridad. El niño confiará en su padre si le ve como una sólida referencia, una persona íntegra, un ejemplo moral, alguien que siempre cumple su palabra y que nunca transgrede sus principios.

Un alumno se fiará del maestro sólo si le ve como una autoridad en su materia. La experiencia y los conocimientos del profesor dan la seguridad que necesita el alumno para avanzar en su aprendizaje.

Un trabajador hará caso a su jefe sólo si le ve como una autoridad. El carácter y la capacidad de trabajo, sacrificio e inteligencia  del jefe crea la confianza, el respeto y la obediencia en el trabajador.

E instintivamente todos nosotros confiamos en las personas que son predecibles, que cumplen su palabra, que nos dan seguridad, es decir: confiamos en la gente que tiene “autoridad consigo misma”, que es “capitán de sí misma”.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/3″ enable_animation=”true” animation=”fade-in-from-bottom” boxed=”true” column_padding=”padding-3-percent” column_padding_position=”all” background_color=”#c8eaf4″ background_color_opacity=”1″][vc_column_text]

La autoridad es la clave de la influencia

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row type=”in_container” bg_position=”left top” bg_repeat=”no-repeat” scene_position=”center” text_color=”dark” text_align=”left”][vc_column width=”2/3″][vc_column_text]LA AUTORIDAD SE FORJA CON EL CARÁCTER

El carácter tiene que ver con la actitud que uno tiene para enfrentarse a la vida. Para ser un buen comunicador hay que tener una sólida identidad, una sana autoestima y una actitud proactiva. El carácter se forja con la experiencia y con la madurez. La autoridad surge de un carácter íntegro basado en buenos valores e ideales. Una persona con autoridad tiene un escala de valores y un sistema de creencias ajustado a la realidad. ¿Esto en la práctica qué significa? Veamos unos ejemplos:

Una persona con autoridad tiene interiorizado su derecho a ser asertivo y tiene el coraje de afirmarse; es decir, es claro al hablar, tiene el valor de mantenerse a la altura frente a los demás. También es una pesona que respeta sus necesidades y hace valer sus ideas. No se achanta, no se hecha para atrás. Es firme en sus convicciones.

Una persona con verdadera autoridad no es autoritaria, es empática. Una persona con una autoridad positiva es muy consciente de la importancia del principio de la empatía como base de las relaciones humanas. Es decir, se esfuerza por ponerse en el lugar de los demás para entenderles en un nivel más profundo. Como reza el 5º de los hábitos de Stephen Covey, “Primero procure comprender, y después ser comprendido”

Sin embargo, las personas que  todavía no han interiorizado este principio de la “empatía” quizás lo confunden con “simpatía”. Ser simpático no significa ser empático, sonreír, intentar caer bien o no herir los sentimientos de otros al hablar. No. Lo que de verdad significa ser empático es entender a las personas en un nivel profundo y sentir sus sentimientos, pero esto no significa que tenga que comportarse de manera “débil y condescendiente”. Todo lo contrario, las personas más empáticas que he conocido son muy asertivas, directas y firmes, e incluso a veces muy duras.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/3″ enable_animation=”true” animation=”fade-in-from-bottom” boxed=”true” column_padding=”padding-3-percent” column_padding_position=”all” background_color=”#c8eaf4″ background_color_opacity=”1″][vc_column_text]

El carácter es la base de la persona que transmite confianza

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row type=”in_container” bg_position=”left top” bg_repeat=”no-repeat” scene_position=”center” text_color=”dark” text_align=”left”][vc_column width=”2/3″][vc_column_text]LA HABILIDAD SE ENTRENA CON LA TÉCNICA

Aunque la base de la confianza es la autoridad, para ser un buen comunicador también hay que desarrollar habilidades comunicativas y sociales, y lo que hoy se llama “Inteligencia Emocional”.

La habilidad es la técnica de comunicación. Al igual que existen técnicas para hablar en público, también existen técnicas para convencer, influir en las personas, cambiar creencias, ser asertivo, motivar y emocionar con las palabras.

Además de carácter, es necesaria la habilidad. (Si no sabes pilotar aviones, por mucho carácter y buena actitud que pongas, no vas a poder pilotar un Airbus A380).

Por ejemplo, una técnica de asertividad que explica muy bien Manuel J. Smith consiste en ser persistente, decir lo que piensas sin enfrentarte ni llevar la contraria a la otra persona.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/3″ enable_animation=”true” animation=”fade-in-from-bottom” boxed=”true” column_padding=”padding-3-percent” column_padding_position=”all” background_color=”#c8eaf4″ background_color_opacity=”1″][vc_column_text]

¡La excelencia se consigue con la práctica!

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row type=”in_container” bg_position=”left top” bg_repeat=”no-repeat” scene_position=”center” text_color=”dark” text_align=”left”][vc_column width=”2/3″][vc_column_text]TÉCNICA DE ASERTIVIDAD: “EL DISCO RAYADO”

Un ejemplo muy bueno de técnica de persistencia es la del “disco rayado”, que consiste en repetir una y otra vez lo que queremos, sin enfadarnos, sin irritarnos y sin levantar la voz. Para comunicarnos eficazmente en una situación de conflicto, la clave es mantenernos firmes en nuestros argumentos y aferrarnos a nuestras opiniones sin contradecir a la otra parte. No hay que dar ni razones ni excusas acerca de por qué queremos lo que queremos. Además, hay que hacer caso omiso de todo lo que nos diga nuestro interlocutor para hacernos sentir culpabilidad. Con voz tranquila y repetitiva, puedes ganar muchas batallas 🙂

Ejemplo de técnica asertiva “Disco Rayado”:

Llega el vendedor de productos naturales a tu casa, pero tu no quieres ningún producto. Así pues, puedes poner en marcha la técnica:

Vendedor: – ¿Usted quiere que sus hijos se alimenten bien y tengan buena salud, verdad?

Persona Asertiva: – Comprendo lo que me dice, pero no me interesa comprar ningún producto.

Vendedor: – Pero a su mujer le encantaría que los niños mejoren su dieta.

Persona Asertiva: – Le agradezco su ofrecimiento, pero no me interesa.

Vendedor: – Mire, le traigo una muestra de mi producto, se la puedo dejar para que la pruebe.

Persona Asertiva: – Gracias por lo que me ofrece, pero no, no quiero probarlo.

Vendedor: – Es usted un poco terco, pero estoy seguro de que estos productos le encantarían.

Persona Asertiva: – Entiendo su opinión, pero no me interesan sus productos.

Vendedor: – ¿Pero no quiere que sus hijos se alimenten mejor y estén más sanos?

Persona Asertiva: – Comprendo lo que me dice, pero no me interesa, simplemente.

Vendedor: – Osea que no quiere hablar conmigo y que le explique mis productos.

Persona Asertiva. – La verdad es que no me interesan estos productos ni quiero nada.

Vendedor: – Bueno, pues entonces me voy porque usted no me deja hablar.

Persona Asertiva: – Entiendo como se siente. Muchas gracias y pase un buen día.

Con ésta técnica, la Persona Asertiva no ha sido maleducado, ni se ha excusado, ni ha dado explicaciones de por qué no quiere los productos del vendedor; por el contrario, ha sido asertivo y se ha mantenido en sus argumentos hasta que el vendedor se ha cansado y se ha ido.

¿Qué hacen en estas situaciones las personas que no están entrenadas en técnicas asertivas? Pues que se quedan tímidas y cortadas, o por el contrario, reaccionan violentamente.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/3″ enable_animation=”true” animation=”fade-in-from-bottom” boxed=”true” column_padding=”padding-3-percent” column_padding_position=”all” background_color=”#c8eaf4″ background_color_opacity=”1″][vc_column_text]

Ser asertivo no significa ser maleducado. Ser asertivo significa tener la capacidad de afirmarse como persona, sin miedo.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row type=”in_container” bg_position=”left top” bg_repeat=”no-repeat” scene_position=”center” text_color=”dark” text_align=”left”][vc_column width=”2/3″][vc_column_text]CONCLUSIÓN

Para ser un buen comunicador, hay que hablar con autoridad y con habilidad.

Tanto la autoridad como la habilidad se forjan con la experiencia, y se potencian con el carácter.

Y el carácter se forja cuando uno tiene claros sus principios, valores e ideales, y es fiel a su palabra.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/3″ enable_animation=”true” animation=”fade-in-from-bottom” boxed=”true” column_padding=”padding-3-percent” column_padding_position=”all” background_color=”#c8eaf4″ background_color_opacity=”1″][vc_column_text]

Siembra un acto y cosecharás un hábito. Siembra un hábito y cosecharás un carácter. Siembra un carácter y cosecharás un destino. – Charles Reade

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

[vc_row][vc_column width=”2/3″][vc_column_text]

Las personas con más autoestima suelen ser las personas más asertivas.
¿Qué es ser asertivo?
Tener el coraje de decir lo que piensas y la habilidad para no dejarte manipular por los demás.

[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/3″ animation=”none” column_padding=”no-extra-padding” column_padding_position=”all” background_color=”#c8eaf4″ background_color_opacity=”1″][vc_column_text]

La asertividad es el coraje de alzar tu mirada y decir lo que piensas

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”2/3″][vc_column_text]Cuando las personas no decimos lo que pensamos nos sentimos tímidos e incapaces. Al no afirmanos en nuestras convicciones, el mundo se nos hace un lugar hostil y difícil. Al no saber defender nuestros intereses, los conflictos se vuelven montañas. Y al no decir las cosas claras desde el principio, muchas veces los problemas con los demás con el tiempo se agravan.

Una persona asertiva sabe decir NO.
Eres asertivo cuando sabes decir NO con elegancia y firmeza:

Sabes decir: – NO ME INTERESA a un comercial que te intenta vender algo que no quieres.
Sabes decir: – NO ME GUSTAS a un pretendiente pesado 🙂
Sabes decir: – NO QUIERO ÉSTO, cuando alguien te fuerza a ir en contra de tus necesidades.
Sabes decir: – NO VOY A CAMBIAR, cuando otros intentan hacerte cambiar de opinión.
Sabes decir: – NO ME PREOCUPA, cuando alguien te hace sentir inútil por tu falta de habilidades.
Sabes decir: – NO ME IMPORTA, cuando los demás te piden explicaciones que no quieres dar.
Sabes decir: – NO SOY PERFECTO, cuando alguien te exige que justifiques tus errores.
Sabes decir: – NO LO SÉ, sin tener que sentirte tonto por no tener conocimiento de algo.

Así mismo, una persona asertiva sabe decir SÍ.
Eres asertivo cuando sabes decir SÍ con coraje y consideración:

Sabes decir: – SÍ SOY MI PROPIO JUEZ, tengo el derecho de juzgar mi propio comportamiento.
Sabes decir: – SÍ SOY RESPONSABLE de mis ideas y decisiones, sin tener que dar excusas por ello.
Sabes decir: – SÍ SOY ASÍ y no tengo ninguna gana de cambiar algo que no es bueno para mi.
Sabes decir: – SÍ QUIERO ÉSTO y no tengo por qué dar explicaciones, me gusta ésto y punto.
Sabes decir: – SÍ SOY COMO SOY tengo cosas buenas y cosas malas, pero yo decido cómo sentirme.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/3″ animation=”none” column_padding=”no-extra-padding” column_padding_position=”all” background_color=”#c8eaf4″ background_color_opacity=”1″][vc_column_text]

Las personas que no saben ser asertivas se sienten menos capaces de enfrentarse a los problemas

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”2/3″][vc_column_text]Hay personas que tienen la creencia que ser asertivo significa ser arrogante. No, no es lo mismo. Una cosa es ir por la vida siendo lenguaraz, impositivo, intimidativo, orgulloso, chulo y arrogante. Y otra cosa es ser asertivo.

La persona asertiva se respeta, lo primero de todo, a sí misma, pero también tiene un respeto absoluto por la dignidad de los demás. Pero respetar a los demás no es ir de “simpático”, “suave” o ir de “alma cándida”. Una persona asertiva puede ser directa y firme al hablar, incluso puede tener un tono de voz potente y una mirada desafiante. Pero su desafío es defender lo que es justo, hasta en las situaciones donde otras personas se están portando de manera injusta o manipulativa con nosotros.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/3″ animation=”none” column_padding=”no-extra-padding” column_padding_position=”all” background_color=”#c8eaf4″ background_color_opacity=”1″][vc_column_text]

Ser asertivo no significa ser arrogante.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”2/3″][vc_column_text]Una de las cosas que he descubierto en mi consulta privada de coaching y psicología es que en las personas hay un antes y un después cuando aprenden a ser más asertivas. Es un cambio radical. Impresionante. Porque cuando una persona aprende a comunicarse, a decir lo que piensa, empieza a desatar un poder interior desconocido. Empieza a liberarse del miedo “al qué dirán”, a liberarse de tener que contentar a los demás, a liberarse del miedo a hacer sentir mal a los demás cuando son firmes y directos.

He visto, literalmente, personas “tímidas” que han pasado de ser corderitos asustados a ser valientes comunicadores. He visto a muchas parejas que han transformado su relación cuando han empezado a atreverse a abrir su corazón y empezar a decir lo que sienten. He visto personas que han superado su timidez y han sido capaces de defender su valor como profesionales en una entrevista de trabajo.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/3″ animation=”none” column_padding=”no-extra-padding” column_padding_position=”all” background_color=”#c8eaf4″ background_color_opacity=”1″][vc_column_text]

Existe un antes y un después en la vida de una persona que aprende a ser asertiva

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”2/3″][vc_column_text]Estoy convencido de que la falta de autoestima tiene uno de sus fundamentos más profundos en esa falta de asertividad. Cuando era niño leí una frase que me impactó con enorme fuerza: “El liderazgo pertenece a la persona que es capaz de levantarse y decir lo que piensa”.

Cuando una persona empieza a desarrollar ese coraje y esa valentía interior, poco a poco va sintiendo cada día mayor sensación de autocontrol, y mayor seguridad a la hora de enfrentarse al mundo.

Y he descubierto que para desarrollar ese coraje, muchas veces lo único que hace falta es aprender las técnicas adecuadas. Aprender técnicas de asertividad es igual que aprender artes marciales. Cuando más karate, judo o defensa personal se aprende, más seguro uno se siente. Y cuantas más técnicas se aprenden de asertividad, comunicación, resolución de conflictos y oratoria, más sensación de poder personal uno siente que se desata en su interior.

Si quieres aprender técnicas de asertividad, en los próximos artículos explicaré potentes técnicas.
Sin embargo, al igual que las artes marciales, la única manera de aprenderlas es practicando.

Por este motivo, si de verdad quieres aprender a ser asertivo, a potenciar tus habilidades de comunicación y sentir una autoestima como nunca antes a la hora de enfrentarte a conflictos con los demás, te recomiendo que vengas al curso “Inteligencia Comunicativa” que haremos en Madrid el 21 y 22 de Marzo en Madrid.

El curso “Inteligencia Comunicativa” es un curso extraordinario. No es sólo un curso de comunicación donde aprenderás técnicas, es un entrenamiento para la vida. Es un refuerzo de la autoestima y de la sensación de ser capaz de afirmarse como nunca antes. El curso “Inteligencia Comunicativa” te cambiará la vida.

 


* Bibliografía Recomendada:
CUANDO DIGO NO ME SIENTO CULPABLE, Manuel J. Smith
–[/vc_column_text][vc_column_text]Alberto Peña Chavarino [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/3″ animation=”none” column_padding=”no-extra-padding” column_padding_position=”all” background_color=”#c8eaf4″ background_color_opacity=”1″][vc_column_text]

El liderazgo pertenece a la persona que es capaz de levantarse y decir lo que piensa

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]