Una de las mayores fuentes de infelicidad en la vida es obsesionarse por el éxito y buscarlo en el lugar incorrecto. Esto también se puede definir como la obsesión de muchas personas de querer ser diferente a como se es; la obsesión por compararse con los demás, la obsesión de querer tener más, la obsesión por vivir un estilo de vida diferente y aparentemente más “guay”…

Pasarse el día obsesionado por el éxito garantiza a largo plazo una frustración permanente en todas las áreas de la vida.

Buscar el éxito en la vida es bueno. La sana ambición es absolutamente necesaria para el crecimiento de las personas. Querer ser mejor persona, ganar más dinero, aprender cosas, ser más eficaz, conseguir logros y metas es fundamental para poder evolucionar como personas. No hay nada malo en la palabra éxito. El problema es la obsesión. Lo negativo y nocivo para las personas es obsesionarse por buscar el éxito en los lugares incorrectos.

No hay mayor frustración que pasarse la vida esforzándose por subir una montaña, y una vez en la cima descubrir que lo que hay no te gusta.

Entonces, ¿cómo saber que estamos subiendo por la ladera correcta del camino al éxito?

Conociéndonos a nosotros mismos.
Y la mejor manera de conocernos a nosotros mismos es buscar nuestro propio equilibrio.
Y cada uno de nosotros, como tenemos personalidades diferentes, tenemos que buscar un camino diferente hacia el “éxito equilibrado”; buscar el tipo de éxito y estilo de vida adecuado a nuestra personalidad.

Esto significa que no hay pan para todos. No hay medicinas generales para todos los problemas. Cada paciente necesita un tratamiento diferente. Y el buen diagnóstico de la situación del paciente será la clave para encontrar la medicina necesaria.

Para algunos de nosotros el éxito en la vida será vivir una vida tranquila, para otros el éxito será sentirse válidos en la contribución a la sociedad, otros en la ayuda a los demás, otros creando empresas que den trabajo a decenas de familias…

Lo importante es evitar compararnos con los estilos de vida y los modelos de éxito que no son los nuestros, y encontrar lo que a cada uno de nosotros nos ayuda a sentirnos plenos, felices y equilibrados.

LA 1ª CLAVE PARA SER MÁS FELIZ:

La 1ª clave para iniciar el camino adecuado para el desarrollo personal sería: “Deja de obsesionarte por el éxito, esfuérzate por tener equilibrio”
Y es aquí donde el Eneagrama nos enseña un mapa excelente para conocernos, una brújula que nos indique hacia dónde podemos dirigir nuestros esfuerzos para tener el tipo de éxito en la vida que nos ayude a encontrar el equilibrio ten todas las áreas de nuestra vida: personal, profesional, afectiva…
El Eneagrama nos enseña que existen 9 tipos de personalidad y 9 caminos diferentes para encontrar el éxito adecuado y el equilibrio en la vida. Pero también existen 9 caminos erróneos o equivocados que nos llevan al fracaso y la insatisfacción.
La clave es que seamos conscientes de si estamos yendo por el camino correcto o incorrecto hacia el éxito, la felicidad y el equilibrio en la vida.

9 CAMINOS VERDADEROS Y 9 CAMINOS FALSOS HACIA EL ÉXITO

El 1, el “perfeccionista” tiene que dejar de obsesionarse con su búsqueda equivocada de éxito: ser bueno, perfecto y tener razón, porque esta búsqueda sólo le llevará a ser criticón, intolerante y rígido. Y al final terminará sucediendo lo que más teme: que se equivoque y sea imperfecto. (No hay mayor inmoralidad que el exceso de moralidad).

El 1 encuentra el equilibrio cuando se toma las cosas con más serenidad, alegría y sentido del humor. (Cuando se va al 7) De esta manera, acaba siendo mucho más sabio y objetivo, al ver la realidad con más tolerancia.
El 2, el “el ayudador”, tiene que dejar de obsesionarse con su búsqueda equivocada de éxito: buscar amor y conexión íntima con otras personas, porque esta búsqueda sólo le llevará a enredarse emocionalmente en exceso con los demás, a manipularles y a perder su propia individualidad. Y al final terminará sucediendo lo que más teme: que le dejen de querer y le abandonen. (El amor dependiente no es amor, es manipulación).

El 2 encuentra el equilibrio cuando se centra más en sí mismo y en desarrollar su propia individualidad. (Cuando se va al 4) De esta manera, permite dejar un espacio sano entre sus relaciones.

El 3, el “exitoso”, tiene que dejar de obsesionarse con su búsqueda equivocada de éxito: busca admiración y triunfar para sentirse valioso, porque esta búsqueda sólo le llevará a vivir una vida vanidosa centrada en las apariencias. Y al final terminará sucediendo lo que más teme: que los demás descubran su careta y sus falsedades y al final le rechacen y le vean como alguien vacío y aparentador.
El 3 encuentra el equilibrio cuando saca el coraje de mostrarse tal cual es (sin intentar impresionar a nadie) y se preocupa de verdad por el bienestar de los demás. (Cuando se va al 6) De esta manera, vuelve a conectar con su autenticidad y puede tener relaciones sinceras y verdaderas con los demás.

El 4, el “artista”, tiene que dejar de obsesionarse con su búsqueda equivocada de éxito: buscar ser especial y vivir intensas emociones, porque esta búsqueda sólo le llevará a vivir una vida egocéntrica fuera de la realidad. Y al final terminará sucediendo lo que más teme: que toda su vida (emocional, personal, laboral y de pareja) sea un desastre y no tenga nada de bonito, ni de especial, ni de importante.
El 4 encuentra el equilibrio cuando ve la realidad con objetividad, sin sentimentalismos, y estructura bien su vida. (Cuando se va al 1) De esta manera, vuelve a poner los pies en la tierra y vivir una vida más normal que le permita estar equilibrado y pueda salir su creatividad y sus emociones verdaderas, sin estridencias ni rarezas.

El 5, el “pensador”, tiene que dejar de obsesionarse con su búsqueda equivocada de éxito: aislarse y protegerse del mundo y de la gente, porque esta búsqueda sólo le llevará a vivir como un anacoreta, desapegado, mezquino y aislado. Y al final terminará sucediendo lo que más teme: que se sienta pequeño e inseguro ante el mundo, sin fuerza y sin recursos para enfrentarse a la realidad.
El 5 encuentra el equilibrio cuando coge iniciativa, fuerza y sale de su madriguera para enfrentarse al mundo y darse a los demás con generosidad. (Cuando se va al 8) De esta manera, vuelve a conectar con su liderazgo interior, su energía física, su estabilidad mental y su corazón compartido con los demás.

El 6, el “amigo fiel”, tiene que dejar de obsesionarse con su búsqueda equivocada de éxito: sentirse seguro a toda costa, pensando todo el día en estrategias que le den seguridad, porque esta búsqueda sólo le llevará a vivir una vida acobardada, nerviosa y paranoica. Y al final terminará sucediendo lo que más teme: que se convierta en su peor enemigo y se sabotee a sí mismo con sus miedos y paranoias, y que los demás le dejen solo y abandonado.
El 6 encuentra el equilibrio cuando saca la confianza en su propia orientación interna, serenando su mente y conectando con su cuerpo. (Cuando se va al 9) De esta manera, vuelve a estar tranquilo y sereno, pero espabilado y atento, viviendo el aquí y ahora en paz, alegría y seguridad.

El 7, el “entusiasta”, tiene que dejar de obsesionarse con su búsqueda equivocada de éxito: vivir siempre entusiasmado descubriendo cosas diferentes, porque esta búsqueda sólo le llevará a vivir una vida desequilibrada, descentrada, superficial y veleta. Y al final terminará sucediendo lo que más teme: que nunca viva insatisfecho porque no puede disfrutar lo que ya tiene.
El 7 encuentra el equilibrio cuando se permite entrar en su mundo interior, desapegarse de sus deseos impulsivos y centrarse en el aquí y ahora. (Cuando se va al 5) De esta manera, vuelve a conectar con su sobriedad, su alegría verdadera, y vivir feliz y satisfecho.

El 8, el “jefe”, tiene que dejar de obsesionarse con su búsqueda equivocada de éxito: busca ser poderoso y controlar su realidad, porque esta búsqueda sólo le llevará a vivir una vida agresiva ante el mundo. Y al final terminará sucediendo lo que más teme: que debido a su ira y su agresividad, las personas o su salud le abandonen y se sienta débil y dependiente.
El 8 encuentra el equilibrio cuando conecta con el niño que lleva el gigante dentro, cuando logra conectar con su inocencia y le permite empalizar con los demás. (Cuando se va al 6) De esta manera, vuelve a ser la persona fuerte y líder que quiere ser, pero ahora como protector que ayuda a las personas más débiles.

El 9, el “perezoso”, tiene que dejar de obsesionarse con su búsqueda equivocada de éxito: vivir en paz y tranquilidad sin que las cosas le molesten, porque esta búsqueda sólo le llevará a vivir una vida débil, mediocre y sin ilusión. Y al final terminará sucediendo lo que más teme: que por no enfrentarse a la vida al 100%, los problemas se le acumulen y al final no tenga la paz ni la seguridad que desea.
El 9 encuentra el equilibrio cuando desarrolla una sana ambición por conseguir éxitos y objetivos, por mejorarse a sí mismo y potenciar sus capacidades genuinas. (Cuando se va al 3) De esta manera, vuelve a conectar con su poder interior, teniendo éxitos y avances en la vida de los cuales pueda disfrutar con equilibrio y paz interior.